Las trompas de Falopio conectan el ovario, en donde se almacenan y crecen los óvulos, con el útero, en donde el óvulo fertilizado se desarrolla hasta convertirse en un bebé.

La fertilización es la unión del óvulo y el espermatozoide y normalmente ocurre en las trompas de Falopio. Sin embargo, si alguna o ambas trompas están obstruidas o dañadas, puede impedir que una mujer quede embarazada e incrementa el riesgo de desarrollar un embarazo en la trompas, mejor conocido como embarazo tubárico o ectópico.
Para ello, puede realizarse una cirugía para abrir y reparar una o ambas trompas obstruidas o dañadas.

Así mismo, las infecciones o la cirugía en el abdomen o la pelvis, pueden causar la obstrucción de las trompas al formar adherencias las cuáles, pueden encontrarse entre el extremo de la trompa y el ovario, en el interior de la trompa, u obstruírla completamente.

Existen dos infecciones de transmisión sexual frecuentes que pueden dañar las trompas: la gonorrea y la clamidia.

En algunas ocasiones, otras infecciones que no son de transmisión sexual pueden dañar las trompas, por ejemplo; la tuberculosis que puede ocasionar una enfermedad en ellas, y la ruptura o explosión del apéndice, lo cuál puede llegar a dañarlas.

Cualquier cirugía en el abdomen o pelvis puede causar tejido cicatricial, incluidas las cirugías comunes como la extirpación de bromas o las operaciones para quistes ováricos.

¿Cómo se puede reparar una o ambas trompas dañadas?

El éxito de la cirugía en las trompas depende de dónde se encuentre la obstrucción y de la gravedad del daño.

Para ello se utilizan diferentes técnicas quirúrgicas según la ubicación de la obstrucción en la trompa.
El objetivo de la cirugía es abrir el pasaje de la trompa, si es posible mediante la remoción del tejido cicatricial, para crear una nueva apertura en el exterior de ella y cercano al ovario, o abrirla desde el interior en un procedimiento conocido como canulación.

Si la obstrucción se encuentra en el extremo de la trompa más cercano al ovario, entonces la cirugía se realiza mediante:

  • Laparoscopia, mediante un telescopio que se coloca a través de una pequeña incisión en el ombligo.
  • Laparotomía, una cirugía abierta tradicional realizada a través de una incisión mucho más grande en el abdomen.

Ambas cirugías se realizan bajo anestesia al mismo tiempo.
Si la obstrucción se encuentra en el interior de la trompa más cerca del útero se realiza una histeroscopia, en donde se coloca un telescopio a través del cuello del útero hasta llegar a este para colocar un tubo delgado, llamado cánula, que pase por la obstrucción.
Esta cirugía generalmente se realiza junto con la laparoscopia.

¿Podré quedar embarazada?

La posibilidad de quedar embarazada después de una cirugía de las trompas depende de 3 factores:

  • Cantidad de daño en las trompas.
  • Salud de los espermatozoides de su pareja.
  • Edad de la mujer.

Si las trompas están gravemente dañadas o permanecen obstruidas incluso después de la cirugía, la mujer puede quedar embarazada a través de la fertilización in vitro (FIV).

En el tratamiento de FIV, los óvulos y los espermatozoides se recolectan y se unen fuera del cuerpo en un laboratorio. Después de 3 a 5 días, los óvulos fecundados más saludables, ahora llamados embriones, se colocan en el útero para que pueda desarrollarse en un embarazo. Si el recuento de espermatozoides es bajo, se puede recomendar optar directamente por la FIV debido a que ésta trata tanto la enfermedad en las trompas como el recuento bajo de espermatozoides.

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía de trompas?

El mayor riesgo después de la cirugía de las trompas es la posibilidad de un embarazo tubárico, también conocido como embarazo ectópico.

El embarazo ectópico puede ser muy peligroso para la madre. Por ello, es importante que las mujeres que sufren enfermedad de las trompas  o que han tenido una cirugía en ellas, consulten con un proveedor de atención médica en cuanto crean estar embarazadas o no hayan tenido su período, para ser evaluadas y tratadas por un embarazo ectópico antes de que este cause complicaciones graves.

El sangrado vaginal irregular y el dolor en la parte baja del abdomen son síntomas frecuentemente asociados con el embarazo tubárico, particularmente en las etapas más avanzadas. Si no se tratan, los embarazos tubáricos pueden explotar y causar hemorragia interna e incluso la muerte de la madre.

Otros riesgos relacionados con la cirugía por trompas obstruidas son los mismos que hay con cualquier cirugía, e incluyen la posibilidad de hemorragia, daños en órganos como los vasos sanguíneos, la vejiga e intestinos; el desarrollo de nuevo tejido cicatricial o la necesidad de una transfusión de sangre.

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