Fertilización in vitro (alta complejidad)

La fertilización in vitro (FIV) es un procedimiento de alta complejidad que se lleva a cabo mediante una estimulación de los ovarios con medicamentos y monitoreo del progreso del ciclo, en el que se realizan ultrasonidos y estudios hormonales para de acuerdo a la evolución ajustar las dosis de medicamentos según sea necesario.

Posteriormente se extraen uno o más óvulos de los ovarios mediante una punción vaginal guiada por ultrasonido. Los óvulos son evaluados y fertilizados en el laboratorio de embriología mediante la técnica de reproducción asistida de alta complejidad adecuada al diagnóstico particular de cada pareja, pero las principales técnicas y procedimientos que utilizamos en el IECH son:

Fecundación convencional

Consiste en poner en contacto más de 300 000 espermatozoides con los óvulos para que se produzca la fecundación. En esta técnica, biólogos ampliamente calificados se apoyan en infraestructura avanzada para unir el óvulo con el espermatozoide y formar un embrión en el laboratorio.

Inyección espermática intracitoplasmática (ICSI)

Este método consiste en inyectar un espermatozoide dentro de cada óvulo mediante la microinyección.
La selección del espermatozoide que será inyectado se realiza mediante varias técnicas de selección espermática de acuerdo al problema del factor masculino.

Contamos con técnicas de inteligencia artificial muy precisas para la selección del esperma más óptimo para fertilizar los óvulos aumentando las probabilidades de fertilización.

Se monitorea el crecimiento y división embrionaria durante 5 a 6 días en una incubadora con temperatura, humedad y oxígeno controlada. Cada día se evalúa la calidad y el desarrollo de los embriones.

Contamos con la tecnología time lapse que nos permite evaluar y monitorear la división embrionaria de forma más precisa dentro de la incubadora sin necesidad de revisarse constantemente, eso ayuda a seleccionar el embrión más óptimo desde el desarrollo de día 1 hasta la etapa de blastocisto día 5 ó 6.

Generalmente, los embriones se transfieren al útero cuando el embrión se encuentra en una etapa de blastocisto, en el día cinco o seis. Su médico y su embriólogo plantearán la cantidad de embriones a transferir que le brindarán la mayor probabilidad de éxito.

El procedimiento por lo general no requiere anestesia. Y se programa la transferencia embrionaria si las condiciones médicas y uterinas se presentan de manera adecuada. Este suele ser un procedimiento indoloro en el que se utiliza un catéter para guiar a el/los embriones a la parte interna del útero y transferirlos al endometrio .

Posteriormente tenemos un periodo de espera (beta-espera) de 10-14 días en el que se programa la prueba de embarazo. Para confirmar la prueba de embarazo positiva, se agenda un ultrasonido obstétrico dos semanas después de la prueba de embarazo. En esta visita confirmaremos la implantación del ó los embriones y la frecuencia cardiaca fetal.

Es necesario que el especialista haga una valoración de la pareja para determinar si son candidatos a este tratamiento y cuáles son sus probabilidades de éxito.

AUTOR:

Equipo IECH


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